¿Un año revolucionario?

Queda una manita de semanas para acabar el año 2017. La verdad es que tengo ganas de que finalice ya. No ha dejado un calendario bonito, sino todo lo contrario. Voy a hacer un breve resumen:

Respecto al mundo, creo que:

En política global nos encontramos ante la posible deriva hacia la tiranía del imperio dominante, los EE.UU. Una Europa inconsistente intenta hacerse un hueco el mapa global de las potencias dominantes desde la economía orientada a los beneficios empresariales y al enriquecimiento de su administración, alejada de la cohesión y los valores de los que presume. El mapa geopolítico vuelve a situarnos bajo el conflicto de poderes indisimuladamente fácticos, pero a una escala global y con la amenaza nuclear más latente que nunca.

En cuanto al medio ambiente, se baten records de temperatura y nos aproximamos al desastre ecológico. Ni los titanes atmosféricos son capaces de hacer reflexionar a los dioses del Olimpo actual para e tomen medidas urgentes al respecto. Parece que el futuro de la humanidad importa poco a la oligarquía global. Las estrategias demográficas son hoy más importantes que la sostenibilidad de la humanidad y su riqueza cultural y social. Las personas ya solo son un número.

Finalmente, los derechos sociales están desaparecido a pasos acelerados. Los lobos se han quitado la piel de cordero y exhiben sus métodos para alcanzar y mantenerse en el poder como fórmula cultural única. Además de ser cada vez más animales, los cánidos han aprendido ha utilizar la tecnología para administrar mejor a sus víctimas. Instagram, Google, Youtube, Twitter, Facebook y demás redes sociales no son lo que parecen. Ganamos en comunicación renunciando a nuestra intimidad, lo que allana el camino a las fieras. Libertad aparente a cambio de renuncia de derechos fundamentales. Diría que hemos hecho un mal negocio.

De la economía mejor no hablar. La crisis fuerte está al caer.

Respecto al ámbito local, opino que:

Ahora más que nunca, se ve la realidad de la caída de la crisis. Las economías se desploman y los recortes en todos los ámbitos se multiplican. Con esta manera de actuar dejan al descubierto antiguas prácticas ilegales o corruptas, pero poco importa. Es cómo si se quitaran lastre para desacelerar el descenso a los infiernos. La opinión pública no cuenta para nada, es moldeable porque el periodismo independiente simplemente no existe.

El medio ambiente sigue su degradación, pero los lobos han conseguido repercutir la culpa a la ciudadanía. Con esta fórmula se lavan las manos de todos los abusos ecológicos. La venda en los ojos está perfectamente apretada. Poca cosa podemos hacer para luchar contra esta práctica salvo poner nuestro granito de arena siendo responsables individualmente y exigiendo transparencia a las administraciones locales.

La bonanza económica fue un sueño. Ahora conseguir un trabajo remunerado adecuadamente es una aventura complicada. Lo peor es que no queremos ver empleo que se destruye por cada puesto de trabajo nuevo. Esto lleva a una degradación social tremenda. Los medios de comunicación omiten esta realidad debido a la falta de independencia. Vemos lo que queremos ver, pero la pobreza está a tu alrededor.

Panorama desolador

Tras lo dicho, que suena demagógico pero no lo es, quedan luces que conviene tener en cuenta.

La manada tiene una estructura jerárquica que se renueva constantemente. Además es endogámica. Si los dioses del Olimpo se perdieron en el tiempo, los mandatarios actuales no llegarán muy lejos. El tiempo es su obsesión y su perdición.

Anuncios

¿Cómo recuperar una tableta que va lenta?

Desde hace un tiempo vengo reciclando la tecnología que tengo por casa. Ordenadores que reviven con Linux o tabletas que pueden ser útiles de nuevo son mi hobby favorito. Diría que la tecnología novedosa es hostil con el usuario que la disfruta, ya que su secreto e inaccesibilidad son claves del negocio de la moda. Pero una vez ha pasado la magia artificial quedan herramientas poderosas abandonadas su suerte porque la obsolescencia es una capa de polvo que desluce a quien desea la notoriedad.

La tableta desde la que escribo este post se ralentizó tanto que casi acaba en un centro de reciclaje, pero decidí darle una segunda oportunidad. Así, lo primero que hice fue salvar los datos. Bastó con un cable USB para pasar las fotos, películas y documentos a un ordenador. Inmediatamente restauré el android a su estado original.

Acto seguido inicié la tableta pero sin utilizar ninguna cuenta de correo electrónico. La razón es bien sencilla: Google adora la tecnología novedosa y desprecia la obsoleta. Android, gratuito, se basa en Linux, pero las aplicaciones y la Ram actualizaciones son gran negocio del siglo XXI. Por eso el dispositivo volvió a recuperar su frescura y agilidad original.

Después descargué desde el navegador original, ese que es un planeta, la app Aptoide y comencé a buscar las aplicaciones que dan operatividad una tableta: Kingsoft office para la productividad (word, excel, powerpoint gratuitos), dropbox (almacenamiento de datos), Pou (hijo rarito de mi subconsciente), sudoku, mahjong y solitario. Para los vídeos descargué el clásico VLC y para la música Spotify. En cuanto a redes sociales, Facebook lite y Buffer. Mi tablet estaba ya completa para entreterme y darme servicio de nuevo. Ah, Telegram… ¡Que no falte!. Para el correo electrónico utilizo una cuenta de Yahoo que tengo para todo.

Otra aplicación de descargas es F-Droid, desde donde me bajé Cache cleaner.

Todas estas aplicaciones ya las tenía en la configuración que iba tan lenta, pero ahora funcionan perfectamente. La razón es bien sencilla: al iniciar android con cuenta de gmail (Google) se ponen en marcha los Servicios de Google, pensados para favorecer su negocio. Te ralentizan el navegador, administran el calendario y el correo electrónico y realmente solo sirven para que puedas descargarte aplicaciones de moda en la tienda Google play.

Tras esta experiencia he recuperado también tablets más antiguas que la que estoy utilizando. He recuperado una con 512 megas de Ram y funciona muy bien.

En resumen, utilizar la configuración original, no dar la cuenta de correo gmail y un sentido práctico de las aplicaciones que verdaderamente necesitas son claves para sacarle a tu tablet unos años más de operatividad a plena satisfacción.

A veces hay que romper con las modas porque es como nos toman el pelo.

¿Un SO alternativo en un USB?

Instalar un sistema operativo en un USB es posible

Cada día se aprende algo nuevo. Hoy presento mi último logro como usuario aficionado a la informática libre. Se trata de la instalación de un SO en un USB de 4 gigas de memoria.

¿Para qué quiero un sistema operativo en un USB? Bueno, la respuesta es sencilla: cuando falla el arranque de un disco duro, disponer de este recurso permitirá recuperar todos los archivos sin problemas. Pero, además, tendrás mayor velocidad para conectarte a internet, programas muy parecidos a los que encontrarás en Windows, el escritorio estará personalizado y también observarás otras muchas ventajas. Aparte de todo esto, te lo pasarás en grande experimentando con la informática.

GNU/Linux

Para empezar, conviene saber que existen sistemas operativos alternativos… Para ello conviene pasarse por la wikipedia y leer este artículo. Ahora sabrás que hay un montón de sistemas operativos gratuitos en su mayoría que presentan dignamente batalla a Windows. Los más famosos a nivel de usuario no iniciado son Ubuntu y Linux Mint, pero hay muchos más para todos los gustos y para todos los niveles de conocimiento y exigencia.

En el caso que nos ocupa, he elegido Linux Mint 18 Sonya Xfce, ya que es una distribución ligera y preparada para el objetivo que me había marcado: instalarla en un USB de forma persistente.

Pasos a seguir:

Vamos a suponer que tienes un ordenador con Windows instalado. Necesitas tres elementos: El USB con 4 gigas de capacidad como mínimo, un programa de instalación y una distribución Linux en formato Iso.

Existen muchos programas de instalación, pero recomiendo Linux Live Creator. Se trata de un programa sencillo para Windows que permite en cinco o seis pasos instalar distribuciones Linux en CD/DVD o USB. Además permite que algunas de ellas tengan persistencia, es decir, que guarden los cambios que realizas.

En cuanto a las distribuciones de Linux hay muchas que vienen preparadas para que puedas probarlas sin realizar instalación alguna, por lo que al introducirlas en un USB arrancarán sin hacer cambios en tu ordenador. Pero deberás leer bien las indicaciones que te ofrezcan desde su web para no dañar tu equipo.

Existen distribuciones muy ligeras que caben en un USB de 512 megas, pero no suelen tener un mantenimiento muy regular. He probado Puppy Slacko y he quedado muy impresionado por su agilidad y capacidad.

Pero el caso que nos ocupa ha sido la instalación de Mint 18 Sonya con escritorio (sabor) Xfce. Esta última versión de Linux Mint tiene cuatro tipos de escritorio, pero Xfce es el más ligero y por consiguiente el más rápido para utilizar desde un USB. La razón por la que he elegido Mint es porque tiene garantizado un mantenimiento  para mucho tiempo por una comunidad muy activa.Sabiendo todo esto, descargas la versión de 32 bit o de 64 bit en función del ordenador que tengas y en el que vayas a utilizar el USB. Si es antiguo opta por la primera versión.

Bueno, si ya has conseguido la distribución del SO Mint 18, que tendrás en un archivo comprimido (Zip o Rar) en tu carpeta de descargas, y también has bajado e instalado el programa Linux Live Creator, empieza a crear tu USB.

Instalación sencilla:

Arrancas Linux Live. Te pide dónde quieres instalar el SO en la primera casilla. No te equivoques y elige el USB, nunca C:/. Despues te pide la ISO en el símbolo del disco, busca el archivo comprimido de Mint en la carpeta de descargas y seleccionalo. Después de leerlo te pedirá la persistencia, mueve el dial hasta el máximo que te ofrezca. Dale al rayo para iniciar y espera hasta que se acabe.

Existen otros programas de instalación para Windows, Mac y Linux y funcionan de manera muy parecida. Si la distribución no tiene opción de persistencia es porque tiene inicio sin instalación, como es el caso de Ubuntu.

Ya lo tengo en el USB

Ahora viene lo bueno. Si has acertado con la distribución correcta para tu ordenador antiguo deberás configurar la Bios de éste para que arranque desde el USB. Muchos ordenadores tienen una función en la tecla F12 por la que te permiten arrancar desde USB. Sencillamente al arrancar el ordenador, aprietas repetidamente esta tecla hasta que te aparezca la opción.

Una vez elegida debería arrancar el nuevo SO sin problemas y sin modificar la instalación que ya tiene. Al ser persistente todos los cambios que hagas se guardarán. Recuerda que está instalado en un USB de 4 gigas y que no podrás guardar muchos archivos pesados. No lo olvides.

Si tu ordenador es nuevo deberá tendrá un sistema de arranque denominado UEFI. Es un invento para proteger la primacia de Windows, supongo, pero es configurable y puedes cambiar esta opción por LEGACY y arrancar desde el USB. Existen numerosos videos ywebs donde explican cómo hacerlo.

Experimenta y verás que gran satisfacción te llevarás…

 

 

Viajar es vivir

Sí, viajar es vivir.  Es una afirmación algo radical por lo que matizo que es, al menos, una de las maneras más saludables de transitar nuestro recorrido vital.

Viajar puede ser un placer o un infierno, pero el enfoque depende de la actitud de cada persona y de cómo se enfrentaba la adversidad. En este sentido viajar es una escuela que enseña muchos temas que, en ocasiones, no sabes cuándo los vas a poder aplicar.

Para apreciar lo que significa viajar es importante revisar tu vida. ¿Qué te ata? ¿Qué te quita el sueño? ¿Quién depende de ti? Éstas son algunas de las preguntas que debes realizarte. Sí tienes respuestas muy amplias y detalladas, necesitas coger el primer tren que puedas hacia cualquier lugar.

Un viaje puede ser corto o largo, intenso o aburrido, pero siempre será nuevo, distinto, original. Sólo hay que tener despierta tu alma para verlo.

El dinero es una escusa para no viajar, pese a que parece lo contrario. No viaja quien tiene dinero, viaja quien ve la oportunidad de adquirir nuevas experiencias; el primero hace turismo, el segundo vive. ¿Puedes imaginar cómo vivia la humanidad antes de que existiera el dinero? Si puedes, aún hay esperanza para librarte de una vida de responsabilidades y falsa seguridad.

Hoy viajo por motivos ajenos al turismo. Estoy nervioso, pero es porque me siento vivo… Viaja tú también…te lo recomiendo.

El tiempo es relativo

¿Recuerdas los la decada de los 70? Cuando ves un Seat 850 Coupé delante de una fonda retrocedes al siglo pasado, más o menos a 1975 o así. 

Eran otros tiempos. El trabajo era abundante y la vivienda no suponía un gran problema, podías alquilar o comprar sin grandes dificultades. Supongo que por estas razones las familias se componían frecuentemente de tres generaciones bajo un mismo techo y las vacaciones unían en los pueblos a enormes ramificaciones de linajes con apellidos populares de gran fuerza demográfica.

Mucho hemos cambiado. Yo, por lo menos…

Recuerdo que, siendo un niño, este modelo de coche me hacía soñar con ser un conductor de rallyes o un James Bond. Mi imaginación era limitada, puesto que el cine era mi referente, pero no mi escuela, y mis lecturas estaban enfocadas a los estudios o a un consumo que siempre me pareció irracional. El dinero empezaba a pudrir la cultura y yo, entonces, ¡ya lo tenía claro! 

Me pregunto si fue el teléfono o la televisión lo que cambió las cosas; otras personas dirán que fue la llegada de la democracia, pero creo que todo este tiempo ha sido un sueño hipnótico. Diría que a pesar de los grandes cambios, todo sigue igual en lo esencial: nacer, crecer, PRODUCIR y esperar que los amos de la granja se compadezcan y nos dejen, con su majestuosa caridad, tener una vejez digna. 

Aún con todo lo dicho, me he quedado sorprendido con esta visión que he retratado con mi teléfono móvil. La razón es bien sencilla, el coche no ha perdido ni un ápice de su magia para impresionar: rojo chillón, aspecto deportivo, exclusividad, oportunidad de aventura, sensación del poder de la juventud…, esas cosas que me llamaron la atención siendo un niño. Ese áurea fantástica que alimenta mi imaginación está viva gracias a algún/a friki que ha restaurado este original vehículo. Por eso le agradezco su constancia en su afición, ya que el resultado tan visible de su empeño me ha traido buenos y malos recuerdos que me han hecho reflexionar sobre la relatividad del tiempo y la insoportable levedad de nuestra existencia.

Por cierto, mi primer coche fue un Seat 850 especial  de quinta mano. Tenía cuatro puertas. Era azul metalizado con carrocería tuneada para dar aspecto más deportivo. Ruedas anchas y llantas deportivas. Doble carburador y culata de Abarth 1000. Asientos abatibles e interior tapizado en rojo chillón. Debió pertenecer a algún artista de los de oficio, no de los que busca fama… Por eso digo que eran otros tiempos.

La singularidad es la belleza

Es belleza aquello que nos llama la atención sin provocar ninguna acción en consecuencia. Sí, eso es lo que me parece. Es un estímulo placentero e improductivo a la vez que efectivo. No nos llama a una acción refleja de atracción o rechazo sino que promueve la reflexión interior… a encontrarnos con nuestro yo más puro. Osea, que la belleza que vemos conecta con nuestra singular alma. ¿No?