Sí, viajar es vivir. Es una afirmación algo radical por lo que matizo que es, al menos, una de las maneras más saludables de transitar nuestro recorrido vital.
Viajar puede ser un placer o un infierno, pero el enfoque depende de la actitud de cada persona y de cómo se enfrentaba la adversidad. En este sentido viajar es una escuela que enseña muchos temas que, en ocasiones, no sabes cuándo los vas a poder aplicar.
Para apreciar lo que significa viajar es importante revisar tu vida. ¿Qué te ata? ¿Qué te quita el sueño? ¿Quién depende de ti? Éstas son algunas de las preguntas que debes realizarte. Sí tienes respuestas muy amplias y detalladas, necesitas coger el primer tren que puedas hacia cualquier lugar.
Un viaje puede ser corto o largo, intenso o aburrido, pero siempre será nuevo, distinto, original. Sólo hay que tener despierta tu alma para verlo.
El dinero es una escusa para no viajar, pese a que parece lo contrario. No viaja quien tiene dinero, viaja quien ve la oportunidad de adquirir nuevas experiencias; el primero hace turismo, el segundo vive. ¿Puedes imaginar cómo vivia la humanidad antes de que existiera el dinero? Si puedes, aún hay esperanza para librarte de una vida de responsabilidades y falsa seguridad.
Hoy viajo por motivos ajenos al turismo. Estoy nervioso, pero es porque me siento vivo… Viaja tú también…te lo recomiendo.








