Viajar es vivir

Sí, viajar es vivir.  Es una afirmación algo radical por lo que matizo que es, al menos, una de las maneras más saludables de transitar nuestro recorrido vital.

Viajar puede ser un placer o un infierno, pero el enfoque depende de la actitud de cada persona y de cómo se enfrentaba la adversidad. En este sentido viajar es una escuela que enseña muchos temas que, en ocasiones, no sabes cuándo los vas a poder aplicar.

Para apreciar lo que significa viajar es importante revisar tu vida. ¿Qué te ata? ¿Qué te quita el sueño? ¿Quién depende de ti? Éstas son algunas de las preguntas que debes realizarte. Sí tienes respuestas muy amplias y detalladas, necesitas coger el primer tren que puedas hacia cualquier lugar.

Un viaje puede ser corto o largo, intenso o aburrido, pero siempre será nuevo, distinto, original. Sólo hay que tener despierta tu alma para verlo.

El dinero es una escusa para no viajar, pese a que parece lo contrario. No viaja quien tiene dinero, viaja quien ve la oportunidad de adquirir nuevas experiencias; el primero hace turismo, el segundo vive. ¿Puedes imaginar cómo vivia la humanidad antes de que existiera el dinero? Si puedes, aún hay esperanza para librarte de una vida de responsabilidades y falsa seguridad.

Hoy viajo por motivos ajenos al turismo. Estoy nervioso, pero es porque me siento vivo… Viaja tú también…te lo recomiendo.

El tiempo es relativo

¿Recuerdas los la decada de los 70? Cuando ves un Seat 850 Coupé delante de una fonda retrocedes al siglo pasado, más o menos a 1975 o así. 

Eran otros tiempos. El trabajo era abundante y la vivienda no suponía un gran problema, podías alquilar o comprar sin grandes dificultades. Supongo que por estas razones las familias se componían frecuentemente de tres generaciones bajo un mismo techo y las vacaciones unían en los pueblos a enormes ramificaciones de linajes con apellidos populares de gran fuerza demográfica.

Mucho hemos cambiado. Yo, por lo menos…

Recuerdo que, siendo un niño, este modelo de coche me hacía soñar con ser un conductor de rallyes o un James Bond. Mi imaginación era limitada, puesto que el cine era mi referente, pero no mi escuela, y mis lecturas estaban enfocadas a los estudios o a un consumo que siempre me pareció irracional. El dinero empezaba a pudrir la cultura y yo, entonces, ¡ya lo tenía claro! 

Me pregunto si fue el teléfono o la televisión lo que cambió las cosas; otras personas dirán que fue la llegada de la democracia, pero creo que todo este tiempo ha sido un sueño hipnótico. Diría que a pesar de los grandes cambios, todo sigue igual en lo esencial: nacer, crecer, PRODUCIR y esperar que los amos de la granja se compadezcan y nos dejen, con su majestuosa caridad, tener una vejez digna. 

Aún con todo lo dicho, me he quedado sorprendido con esta visión que he retratado con mi teléfono móvil. La razón es bien sencilla, el coche no ha perdido ni un ápice de su magia para impresionar: rojo chillón, aspecto deportivo, exclusividad, oportunidad de aventura, sensación del poder de la juventud…, esas cosas que me llamaron la atención siendo un niño. Ese áurea fantástica que alimenta mi imaginación está viva gracias a algún/a friki que ha restaurado este original vehículo. Por eso le agradezco su constancia en su afición, ya que el resultado tan visible de su empeño me ha traido buenos y malos recuerdos que me han hecho reflexionar sobre la relatividad del tiempo y la insoportable levedad de nuestra existencia.

Por cierto, mi primer coche fue un Seat 850 especial  de quinta mano. Tenía cuatro puertas. Era azul metalizado con carrocería tuneada para dar aspecto más deportivo. Ruedas anchas y llantas deportivas. Doble carburador y culata de Abarth 1000. Asientos abatibles e interior tapizado en rojo chillón. Debió pertenecer a algún artista de los de oficio, no de los que busca fama… Por eso digo que eran otros tiempos.

La singularidad es la belleza

Es belleza aquello que nos llama la atención sin provocar ninguna acción en consecuencia. Sí, eso es lo que me parece. Es un estímulo placentero e improductivo a la vez que efectivo. No nos llama a una acción refleja de atracción o rechazo sino que promueve la reflexión interior… a encontrarnos con nuestro yo más puro. Osea, que la belleza que vemos conecta con nuestra singular alma. ¿No?

Preparados para gestionar redes sociales

Recientemente he impartido un curso intensivo de “Herramientas de comunicación para gestionar redes sociales para entidades sociales” en Castelldefels

Con las dificultades propias de la limitación del tiempo y la rapidez y disponibilidad que exigen los tiempos que vivimos, hemos conseguido concluir un curso acelerado para entidades y asociacionesnonprofit” de herramientas para gestionar las redes sociales.

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¿Cómo se ha desarrollado?

Han sido cuatro sesiones de dos horas en las que hemos relatado cómo funciona internet, qué papel juega el navegador, por qué es importante una página web, qué son los CMS, qué son las redes sociales, qué puedo compartir y algunos trucos SEO para contenidos.

También hemos configurado el navegador para gestionar RSS, almacenar contenidos para compartir, administrar en carpetas recursos online, conseguir extensiones para administrar varias redes sociales y utilizar herramientas online para obtener interesantes métricas.

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¿Y ahora qué?

Ahora hay que caminar por la senda del marketing para la gestión de las redes sociales, pero eso ya depende de cada cual. En este breve pero intenso curso hemos visto el camino y las herramientas… ahora ¡a compartir!

Protagonistas…

Quiero agradecer a todas las personas que habéis participado y a las entidades a las que representáis por vuestra colaboración. También al Ajuntament de Castelldefels, a la biblioteca Ramon Fernàndez Jurado y a Fundesplai por haber convocado este curso y, en especial, la valiosa ayuda de Montse y Tatiana.

Si tengo ocasión de repetirlo, mejoraré seguro el curso atendiendo los valiosos comentarios que he recibido.

 

Libre para compartir

Una lucha contra la mercantilización del arte…

Ya queda poco de romanticismo. El dinero es la vida y todo se mide en números positivos en la cuenta bancaria. Tanto tienes, tanto vales… ¿Y el arte? Si lo que expresas no vende… ni es arte ni es nada.

Una luz: Copyleft… Vive y deja copiar.

Buen rollito: Creative Commons = respeta mi trabajo y comparte civilizadamente.

Haz lo que diga tu conciencia, pero si haces arte por dinero serás tan surrealista como Dalí, pero él golpeó primero y tu estarás después.

Crea libre, comparte libre y serás pura humanidad.

Ser o no ser “influencer”

Intertnet es un mundo nuevo y por eso puedes ser lo que quieras en él. Hay espacio para, por ejemplo, mutar en personaje virtual -y proyectar tus carencias como poderes y habilidades- o ser influyente gracias a oscuros designios basados en opacos algoritmos. Todo esto es posible gracias a la métrica surrealista y a la obsesión por lo viral. Ser alguien o no ser nada depende únicamente del tiempo que dedicas a tu otro yo virtual.

Lo malo de vivir entre dos mundos es que puedes perder la perspectiva de la realidad y quedarte en un limbo perdido y en soledad.

Si no sabes dónde vas, mejor apaga el ordenador, el móvil, la radio, la televisión y sal a pasear. El aire en la cara te despejará la visión y poco a poco recuperarás tu vista a águila.

Y ahora me voy a la calle a recibir unos rayos de sol… 👌😁